Junto con el gasto electoral, las jubilaciones y los salarios presionarán las cuentas del segundo semestre

Los haberes previsionales y los sueldos de los empleados públicos revertirán la fuerte tendencia al ajuste que registraron durante los primeros meses del año. También impactará el aumento de los subsidios y de la obra pública7

Las medidas destinadas a generar una mejora en los ingresos de bolsillo, particularmente de la clase media, será uno de los principales canales por los que se escurrirá, en los próximos meses, gran parte del gasto público contenido durante la primera parte del año. En este sentido, proyecciones privadas indican que la ampliación de los planes sociales y de empleo, los bonos excepcionales y las modificaciones al impuesto a las Ganancias, entre otras iniciativas, insumirían unos $ 400.000 millones hasta fin de año. Sin embargo, esas medidas orientadas a mejorar el desempeño electoral del oficialismo no serán el único motor del aumento del gasto público y, en consecuencia, del déficit fiscal.

Por el contrario, las jubilaciones y los salarios del sector público tendrán un impacto determinante. Ocurre que desde el mes próximo se revertirá la tendencia a fuerte ajuste que registraron durante el primer semestre, cuando avanzaron muy por detrás de la inflación. Así lo señala un informe reciente de FIEL, que proyecta la dinámica fiscal para la segunda parte del año y en el que se advierte la ausencia, a partir de ahora, de ingresos extraordinarios que contribuyan a financiar la expansión.