INDEC: Creció la pobreza en el país y alcanza al 40.1% de la población

El índice de pobreza alcanzó al término del primer semestre del corriente año al 40,1% de la población, frente al 39,2% del segundo semestre de 2022, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).


En tanto, el índice de indigencia, que incluye a la cantidad de personas con ingresos que no les alcanza para comprar la cantidad mínima de comida necesaria para la subsistencia, se ubicó en 9,3%, contra el 8,1% del segundo semestre del año pasado.
La medición fue realizada en 31 aglomerados urbanos que totalizan unos 29,4 millones de habitantes.
Si se extrapolaran esos datos a todo el país, con una población estimada en 46 millones de personas, estas cifras implican que 18,4 millones de personas se encuentran por debajo de la línea de la pobreza, y que de este último total 4,2 millones son indigentes.
Al cierre del primer semestre del año, el porcentaje de hogares ubicados por debajo de la línea de pobreza (LP) fue del 29,6%, donde residen el 40,1% de las personas comprendidas dentro de esta situación. Dentro de este conjunto se distingue un 6,8% de hogares por debajo de la línea de indigencia, que incluyen al 9,3% de las personas.
Los números se acercan peligrosamente al peor momento de la pandemia, en el primer semestre de 2020, cuando mucha gente se quedó sin poder trabajar. En aquel momento el índice de pobreza fue de 40,6%, apenas medio punto porcentual por encima del actual.

Alarma en el conurbano Por zonas, entre enero y junio pasado se observó un aumento de la pobreza en tres regiones y una reducción en otras tres, siempre en la medición con el último semestre de 2022. Sin embargo, la indigencia aumentó en todas las regiones del país, advirtió el Indec.
En particular, en la región Gran Buenos Aires (GBA), que abarca a la Ciudad de Buenos Aires y a los partidos del Conurbano bonaerense, el índice de pobreza alcanzó al 41,4% de las personas, contra el 39,5% del segundo semestre del año pasado.
De manera puntual, en el conurbano bonaerense en situación de pobreza se encuentra el 47% de las personas, superando a todas las demás regiones del país (Noreste 42%, Noroeste 41%, Cuyo 40,7%, Pampeana 36,8% y Patagonia 33,2%), mientras que en el distrito porteño fue del 17,3%.
De la misma manera, en la región GBA la indigencia fue de 10,4% y también superó a todas las demás regiones.
Por ciudades, el nivel de pobreza más alto se verificó en el Gran Resistencia, en Chaco, con el 60,3% de las personas; seguida por Concordia; con el 47,3%; San Luis; 47%; el conurbano bonaerense, 47%; Viedma-Carmen de Patagones, con el 43,7%; y Rawson- Trelew, con el 42,7% de la población en situación de pobreza.

Radiografía En cuanto a los grupos de edad según condición de pobreza, se destaca que más de la mitad (56,2%) de las personas de 0 a 14 años son pobres. El porcentaje total de pobres para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años es de 46,8% y 35,4%, respectivamente.
En la población de 65 años y más, el 13,2% se ubicó bajo la línea de pobreza.
Un dato significativo es la brecha de la pobreza, entendiendo por tal la distancia que separa al ingreso de los hogares de lo que necesitan en términos de dinero para adquirir una canasta que les permita satisfacer sus necesidades básicas. «En promedio, los hogares indigentes tienen una distancia de $31.323 entre sus ingresos y el valor de la línea de indigencia.
En términos porcentuales, esto implica que sus ingresos en promedio se encuentran 34,4% por debajo de esa línea. En el caso de los hogares pobres, la distancia se refiere a la línea de pobreza y es de $75.522 lo que implica una brecha de 37,8%», detalló el informe del Indec.
De acuerdo al estudio realizado por el Ipypp (Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas), que dirige el economista Claudio Lozano, «en el último año 1,7 millones de personas cayeron bajo la línea de pobreza y casi 500 mil pasaron a la indigencia. Si bien la pobreza se redujo después del pico que tuvo en la pandemia, desde el año pasado volvió a crecer y actualmente está por encima incluso del peor momento de la recesión provocada por la gestión de Cambiemos».
«El programa acordado con el FMI en 2022 generó un salto en la inflación que afectó más a la población vulnerable, ya que el valor de la canasta básica alimentaria y la canasta básica total crecieron por encima del índice de precios al consumidor, lo cual se profundizó con la fuerte devaluación de agosto», agregaron desde el Ipypp.
Estas consideraciones, al igual que el recrudecimiento de los índices inflacionarios, sobre todo en el estratégico rubro de alimentos y bebidas (que es determinante para el cálculo de la indigencia), hacen prever que el índice de pobreza del segundo semestre del año puede ser todavía más alto.